domingo, 26 de marzo de 2017

Cuando habla una, hablamos todas.

Llovía, hacía  frío y tenía mi habitual dolor de todo. Nada en el mundo iba a sacarme del sofá, la manta y Netflix. 
Salvo una cosa, entradas para ver a Pamela Palenciano y su monólogo No sólo duelen los golpes. 
A punto estuve de dejarlo para otro día y verla en el Teatro del barrio, donde va a estar próximamente. 
Menos mal que no lo hice, después de tanto tiempo siguiéndola en redes, viendo sus intervenciones, etc. tenía que verla en directo ya. 

La primera vez que oí algo sobre ella, no recuerdo cuándo fue, leí un titular que decía algo parecido a: "la mujer que lleva la violencia de género a las aulas a través del humor" o con humor, o algo así, insisto, que no me acuerdo bien. Lo que si recuerdo fue que lo primero que pensé fue que con lo que nos gusta el humor en este país, podía ser una trampa, banalizar, frivolizar sobre un tema tan importante y que nos toca tan directamente...
Con el paso del tiempo, fui "conociendo" a Pamela a través de charlas, redes sociales, entrevistas, etc. y cuanto más leía sobre ella, más me enamoraban sus palabras. 
¿Cómo podía hacer malabarismos entre el humor y su caso personal de malos tratos? Estaba claro que hasta que no lo viera en directo, no podía entender de qué iba todo ésto. 

Si, ya se que el monólogo lleva un montón de tiempo circulado en Internet, pero a mi me parecía una traición hacia ella verlo en un ordenador...en directo las cosas no se viven igual...así que como buena princesa del mundo rosa, esperé, y esperé, y esperé... ;) 

Ayer, por fin, pude verlo. y entenderlo todo. 

El titular estaba mal. Muy mal. Pamela cuenta una historia real, la de muchas mujeres, pero yo jamás extraería como elemento principal el humor. ¿Te ríes? Si. ¿Es lo que sacas del monólogo? ¿Te vas a casa diciendo "joder, qué bien lo hemos pasado"? Pues no. 

Te vas a casa con el cuerpo del revés. 

Yo no voy a contar mi historia, es la de miles de chicas y mujeres, es la que cuenta, tristemente parecida, Pamela en su monólogo. Tantos patrones iguales...qué rabia. 
Cada una tiene su Antonio particular, que no sólo jode tu relación con él y contigo misma, si no que siembra una semilla para joder las relaciones venideras...
Estoy inmensamente agradecida a Pamela por contar, por poner voz a tantas chicas que hemos pasado por cosas tan parecidas. Por abrir camino. Por iluminar. 
Ayer saqué muchas conclusiones, quién no lo haría...y una de ellas es continuar trabajando dentro de clase para evitar que pasen estas cosas fuera. Tratar de alcanzar equidad dentro del aula, de insuflar autoestima y autonomía a las niñas, respeto y gestión de emociones a los niños. Educar en la no- violencia y seguir subiendo peldaños en mi Teoría de la escalera...(ya descubriremos qué teoría es ésa.)
Mantengo el enfoque que tengo en el aula, que es el de buscar un cambio y confiar en quienes vienen detrás. 
Lo harán mucho mejor que lo estamos haciendo ahora. 
Rescato además una entrada que me recordó ayer, hablando de la relación que tiene el bullying con la violencia machista. Tipos de bullying

Gracias Pamela. Es todo lo que se me ocurre decir. Gracias y ánimo, que nada ni nadie te frene, porque no estás sola. 

P. D.: El día de la manifestación de la mujer, iba por la calle con mi amiga Vanesa y vi, sentada en una terraza, a una mujer y nuestras miradas se cruzaron.  La sonreí, me puse nerviosa y levanté el pulgar. 
Así de elocuente soy cuando me pongo. 
Ese pulgar, esa sonrisa, esa mirada, querían transmitir lo que no iba a conseguir nunca con palabras: sigue contando nuestra historia, la de tantas, sigue con esa fuerza, te mando la mía, para que tengas de sobra. No estás sola y te agradecemos de corazón que te mantengas en pie a pesar de todo.
Ella me sonrió. Igual lo entendió o igual pensó que estaba muy pirada. Da igual. 
Esa mujer, era Pamela. 

miércoles, 15 de marzo de 2017

Peter Pan, Wendy y Campanilla



Rescato, animada por las bonitas palabras de Paloma Tosar en el curso de coeducación de Ágora Feminsta, algo que escribí hace unos años sobre Peter Pan, Wendy y Campanilla. 

Peter Pan y Wendy es una bonita historia de amistad, amor, familia e imaginación, aventuras fantásticas... y un terrible miedo a crecer de Peter Pan. Ése es el epicentro de la historia. Si hubiera sido un chico más responsable, no se habría colado en la habitación de una jovencita a darle polvitos de hada.
Esta particular historia comienza cuando la traviesa sombra de Peter Pan se cuela en la habitación de Wendy una noche de invierno. 
Y ya lo tenemos: chico conoce chica. 
Peter conoce a Wendy. 
El personaje masculino, activo, aventurero y, por qué no decirlo, con un gran encanto, conoce al personaje femenino, una pequeña  pre- adolescente, pasiva, con un (hiper) desarrollado instinto maternal que vive para cuidar a todo el mundo y que siempre actúa como se supone que tiene que actuar, haciendo lo que todo el mundo espera de ella. 
Pobre de ella si no se encarga de sus hermanos, pobre de ella si no atiende a su padre, pobre de ella si no aprende a hacer las cositas de la casa como su madre...pobre de ella...
Y ya tenemos las bases para sentar una relación sana y duradera... pero mal.
En un lado del ring tenemos a Peter, un niño rebelde, muy inmaduro emocionalmente, al que sólo le gusta vivir aventuras. Un vividor (follador) que diríamos ahora. Dan Kinley estudió este comportamiento, llamado el Síndrome de Peter Pan, aplicado a aquellos hombres que no quieren crecer y que no tienen pensado, por lo menos en un corto- medio plazo de tiempo, aceptar responsabilidades. 
En el otro lado del cuadrilátero, tenemos a Wendy, una pre-adolescente con comportamientos de adulta exigidos por su padre, el señor Darling, otro característico personaje masculino, un hombre de negocios que antepone su trabajo a su familia. Y su madre, la señora Darling, sacrificada ama de casa que siempre cuida de su familia y su marido. 
Ding, ding!! empieza el combate!
Wendy quiere ser tan buena madre y esposa como su propia madre, incluso hay un término en psicología que describe este concepto: el síndrome de Wendy. En sus estudios, Jaime Lira explica que son, en su mayoría, mujeres que quieren ser aceptadas por sus parejas, son inseguras y tienen tanto miedo al rechazo que actúan más como madres que como parejas, reforzando así la inmadurez del hombre. 
Está claro que si hay un Peter Pan, tiene que haber una Wendy que permita ese comportamiento, dos Peter Pan en una  pareja sólo puede traer consecuencias desastrosas: 
“-¿Cariño, de quién es ese Jaguar que hay en el garaje? 
-¿No es tuyo? 
-No, creí que era tuyo. Ayer nos  pasamos con el confeti”.
Fin del combate. 
Wendy está KO. 
Atender a un niñato que ya tiene canas es agotador. Sin embargo, Wendy no es el único personaje femenino enormemente estereotipado, porque hay una pequeña  personita de la que todavía no hemos hablado... ¿No echáis de menos a alguien? Un pequeño ser lleno de celos y envidia que es capaz de traicionar a Wendy y entregársela al Capitán Garfio: Campanilla!!
Porque una cosa es la monada de hada que Disney nos  pintó en la peli, y otra muy distinta es el ser malvado y manipulador que convivía con Peter en el cuento. No es una mera coincidencia que el personaje que encarne estos sentimientos sea femenino, desde tiempos inmemoriales, (véase... la Biblia, cualquier pasaje mitológico griego o romano, o cualquier otro libro de esos tiempos inmemoriales)... e incluso, todavía hoy, son las mujeres a quienes se nos asocia con esos sentimientos negativos de celos, envidia, odio, poner zancadillas a otras mujeres en batallas de amor imaginarias... 
Actualmente, la psicóloga Silvie Trenebaum explica el síndrome de Campanilla: mujeres exitosas en el trabajo, fuertes, independientes, que tienen una excelente carrera profesional, pero que no son capaces de llevar relaciones satisfactorias con los hombres. Son duras y exigentes con ellos, consideran que casi nunca están a su altura, pretenden cambiar a Peter Pan  porque ellas lo valen, y no sólo eso, estas pequeñas Campanillas son competitivas y terriblemente dañinas con otras mujeres a las que pueden considerar rivales de una u otra manera.
Todo el mundo utilizamos estos cuentos para entretener a nuestros pequeños, pero viendo cómo están de equilibraditos estos personajes, últimamente me da miedo. Casi puedes encontrar más coherencia en la Super Pop, (casi, vuelve a dejar esa revista en el kiosko).
Todos los síndromes asociados a los personajes que han salido a la luz me llevan a preguntarme si el genial James M. Barrie, cuando escribió la historia, sólo estaba haciendo una eficiente radiografía de la sociedad que le tocó vivir o estos libros hacen que nos reafirmemos más en los roles de género que nos son impuestos. ¿Actuamos como lo hacemos porque los cuentos que nos contaban nuestros padres antes de dormir alimentaban esos papeles o el autor nos intentó abrir los ojos para desencorsetarnos de dichos  papeles? Lo que está claro es que “Peter Pan el país de Nunca Jamás” tiene una tasa tan alta de personajes con disfunciones que casi podría haberse titulado “Peter Pan en el País de Los Renglones Torcidos de Dios”...

Y añado, a lo que salió publicado en La Llanura, por el año 2015, que un poquito de feminismo y sororidad en la vida de Wendy y Campanilla, les habría dado mucha más felicidad, se habrían abrazado, habrían entendido que el patriarcado era el origen de todos sus males y se habrían tomado unas copas con los piratas. 
Y todo sería mucho más sano. 

martes, 7 de marzo de 2017

8M en el mundo de la educación.

O en mi mundo, mejor dicho, que no me gusta hablar de un mundo, así en general, sabiendo que le contexto y las circunstancias particulares de cada una, cambian considerablemente cada situación. 

Mañana 8 de marzo, es el día internacional de la mujer. Y no, no es ese día en el que te "felicitan por ser mujer" (por favor, no se os ocurra).

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Imagen sacada de radiomalva.org

Es el día en el que todas las mujeres del mundo levantamos la voz para que se nos oiga, para que a nadie se lo olvide, (aunque con la cantidad de muertes y agresiones diarias, es imposible) que seguimos aquí, luchando por la igualdad. 

En el mundo, se ha convocado una huelga, en Madrid, un paro de 12 a 12:30. El paro, secundado por los sindicatos, quiere decir que pares, que dejes de trabajar y vayas a los actos que hay convocados a esa hora. 

Pero como decíamos antes, cada una tiene unas circunstancias y, a veces no se puede parar. ¿Por qué? Pues como suele pasar en estos casos...porque no. 

Así que ante la imposibilidad de parar, vamos a darle la vuelta a la tortilla y vamos a dedicar el día a la coeducación, a analizar la discriminación contra la mujer y a luchar activamente contra ella. Porque desde la escuela podemos ayudar a mejorar, aunque sea un poquito, la sociedad. 

Obviamente, todos y todas vamos a ir al cole vestidos de negro y/o morado, y vamos a analizar, históricamente, la discriminación contra la mujer: La mujer, antes, no podía votar, no se le permitía estudiar, prácticamente, no podía decidir nada...y a pesar de que ha habido enormes avances, todavía...

¿Habéis visto discriminación contra la mujer, las niñas? 
- Cuando no me dejan jugar al fútbol, porque dicen que soy una chica.(niña)  
- Cuando salen en la tele con poca ropa, como si fueran un trofeo. (niño)
- Cuando las matan sus maridos. (varios/as). 
- ...
Vaya, con la de tiempo que hace...y todavía seguimos con estas actitudes tan machistas...
Y aunque paso a paso, cada día caminamos hacia la igualdad de derechos, todavía queda un largo camino de baldosas moradas por recorrer. 

Después vamos a analizar la publicidad, cómo los anuncios nos recuerdan que las mujeres son las que limpian y los hombres los que... esquivan tornados. Los siento, es que el anuncio de Nivea for men me tiene muy loca desde que lo vi. Aquí el anuncio donde los super machos esquivan tornados, echan pulsos, cortan leña...y se hidratan la piel con crema de un bote azul, porque si se la ponen del bote rosa, se les caen los huevos testículos.

Para finalizar la mañana, saldremos al patio a hacer la lectura colectiva de Rosa Caramelo y escribiremos nuestros "deseos de igualdad", que pegaremos para que se vean bien, porque queremos que de verdad se cumplan. 


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Imagen sacada de Klandraka.com 
He explicado qué vamos a hacer mañana y he preguntado a la clase si esos deseos, que vamos a escribir chicos y chicas, los íbamos a leer todos y todas, o sólo las chicas, que lo iban a decidir ellos. No he dicho nada más para no influir en las respuestas, y les he dejado que cada grupo pensara qué era lo que quería hacer. Me iba a parecer bien cualquier respuesta, sinceramente, porque están muy concienciados tanto con la igualdad de género como con el acoso escolar...pero la respuesta unánime ha sido que lo iban a leer sólo las chicas. He preguntado que por qué, y han dicho que porque era el día de la mujer, su día, y tenían que ser ellas. 

Ha sido emocionante saber que con 8 años, los niños de mi clase han sabido dar el paso atrás que muchos adultos todavía no saben dar. 

Que la lucha de mañana, de todos los 8 de marzo, de todos los días, es que se escuche a la mujer. Que no es una queja contra los hombres, si no contra el sistema que defiende esa supuesta inferioridad femenina. 


Revisar nuestros privilegios, molesta bastante, pero hay que hacerlo. 

Por cierto, les he contado que un señor, un político de Europa ha dicho ésto...Un eurodiputado polaco: “Las mujeres deben ganar menos porque son más débiles y menos inteligentes” Lo han flipado y han dicho que si el tonto es él, así que me quedo tranquila. Las nuevas generaciones van a hacerlo mejor que nosotras/os. 

Os dejo un par de imágenes que he visto en Twitter de Marea Joven que me han encantado y os espero en la mani de mañana, todas vestidas de morado...¡¡¡ y bailando el merengue feminista!!










domingo, 26 de febrero de 2017

Proyecto Bullying, cuál es el objetivo?

He visto Proyecto Bullying porque creo firmemente en que hay que acabar con el acoso escolar, y todo lo que salga en televisión, me gusta verlo, analizarlo, entender...

Cuando salió el año pasado, no me terminó de convencer, por distintas razones que ya comenté en el post Proyecto Bullying sin embargo he querido verlo para comprobar si había algo más, algo que de verdad vaya a ayudar a los niños y niñas que están pasando por esta durísima situación que es el acoso escolar. 

Entrar con una cámara oculta en un colegio, me parece una locura, una barbaridad, un centro lleno de menores y una cámara grabando sin consentimiento...poco más hay que añadir. 

Por otro lado, el programa se llena de la frase "no buscamos culpables". Entiendo que desde el programa no se vayan a decir los nombres y apellidos de los acosadores/as, pero no diluyamos lo que está pasando en ése y en el resto de centros educativos: es responsabilidad de los adultos educar, pero en una situación de acoso hay culpables, vaya si los hay. Son culpables de un delito. El acoso escolar es un delito y no va a haber solución ninguna si los culpables no son castigados y reeducados. 

En este programa, no llevan a cabo ningún tipo de actuación educativa, que es la única manera de empezar a terminar con el acoso escolar. Lo evidencian, hasta ahí estamos de acuerdo, pero no veo el objetivo final del programa (ya, la audiencia, eso si lo veo). Lo que quiero decir es que aunque su lema sea que quieren acabar con el bullying, ninguna de las medidas que toman van a ser efectivas. No hay nada que perdure. 

Hacer pasar a la niña un buen rato, es algo estupendo, aunque sea con el elenco de una de las series que más insultos por escena tiene de la parrilla televisiva. 
De que las familias permitan ver esa serie a los niños y niñas cuando no tenían ni que conocerla, hablamos otro día. 
Esa serie pone motes a todos los personajes, hay insultos y faltas de respeto cada dos minutos. Que lo vean los adultos, me parece muy bien, pero que los niños/as esté viendo eso, y que lleguen al colegio insultando a sus compañeros/as con los motes de la propia serie, ya no me parece tan bien. Quizás haya que aprender también a ver la televisión. 
Los actores y actrices que han hablado con ella, le han dicho cosas super valiosas como que pasara de los acosadores y se han dedicado a decir que de ellos también se reían porque se ríen de todo el mundo, y se han gastado bromas metiéndose unos con otros. 
Un gran ejemplo. Minimizar e insultar. 
Si queremos educar a los niños y niñas en el respeto, vamos a tener que repasar nuestras actitudes, repensar cómo nos relacionamos y ajustar nuestros comportamientos. 

Últimamente, se me viene a la cabeza una duda que me tiene en un sinvivir. 
A lo mejor me podéis ayudar. 
¿Para qué sirve la televisión? ¿Para educar? ¿Para entretener? ¿Lo educativo puede/debe ser entretenido, y viceversa?

Al final los programas que eran puro entretenimiento, han acabado educando a al gente, decimos frases de los programas, adoptamos actitudes que vemos...y los programas que pretenden educar, si es que los hay, son los que han pasado a ser entretenimiento. 

Está claro que un programa de tv no va a acabar con el problema del acoso escolar, y no habría sido mala idea que lo dijeran, que se lo dijeran a la niña del primer programa, que cuando vio a su madre llorar le dijo que ya se iba a acabar. Ojalá fuera verdad. 
Respecto a lo que vive esa niña, los insultos que recibe, son un claro ejemplo de cómo necesitamos hablar sobre violencia, género y acoso escolar. Yo hice unos apuntes en esta entrada hace unos meses Tipos de bullying

La única manera que tenemos de acabar con el acoso escolar es la educación, desde pequeños, enseñar a los niños/as que la diferencia es riqueza, que las relaciones han de ser sanas y basadas en el respeto, que los insultos no son graciosos, y que la tele, no es la solución de nuestros males. 

domingo, 19 de febrero de 2017

A propósito de las tecnologías

El domingo por la noche fue el Salvados dedicado a las nuevas tecnologías, aunque más bien el de enganchados al móvil.

Con el sensacionalismo propio de los canales de tv, alarmaron a la sociedad de lo terriblemente peligroso que es estar engachado al móvil, mirarlo cada poco tiempo, y una serie más de tips o revelaciones que harán saber si nosotros, nuestros hijos y/o allegados, están enganchados al móvil.

Me recuerda a cuando era pequeña y daban una serie de mini datos para saber si tus hijos estaban enganchados a las drogas: Carácter irascible, retraimiento, pocas habilidades sociales...si por eso fuera, habría estado enganchado a la heroína desde los tres años.

En fin, que anoche mostraron casos, cuanto menos sospechosos por ficticios o modificados o guinozados, como suele decirse, de parejas que no se hablan al llegar a casa porque ya se lo han contado, de niños que se ponen violentos porque les quitas el teléfono, de gente que se pone horarios...y advirtieron del problema que supone "tener al demonio en nuestros bolsillos".

Si cuando llegas a tu casa, no hablas con tu pareja, quizás, y sólo quizás, tengáis un problema de comunicación. Digo yo. Pero yo no soy consejera sentimental, vete tú a saber. Quién sabe si la culpa no es del teléfono.

Si tu hijo se enfada cuando le quitas el teléfono...¿has comprobado si se enfada también cuando le quitas otros juguetes? Porque igual a tu hijo le hace falta entender y trabajar la frustración. Pero que no se, insisto.
Lo que si se es que me niego a aceptar esa (repito) demonización de las herramientas tecnológicas, cuando lo que hace falta es educarse en inteligencia emocional para poder manejarlas.
El problema de base, somos los humanos, que llevamos ya mucho tiempo relacionándonos mal, y los smartphones lo único que han hecho ha sido acompañarnos en este descenso a los infiernos.
Últimamente oigo críticas a la inteligencia emocional, y, sinceramente, no las entiendo muy bien. La inteligencia emocional, nos hace entender qué es lo que sentimos, por qué y cómo saber, aún sintiéndolo, no hacer daño a los demás.

En los campos de fútbol, en las calles, en los platós de televisión, la gente se falta al respeto, no saben hablar ni debatir, no saben entenderse ni ponerse en el lugar del otro...¿ la culpa es también de los teléfonos?
Mención aparte se merece el caso de las familias que, para que el nene o nena deje de dar la lata, le dan el teléfono...yo no tengo hijos pero una cosa tengo muy clara: los niños dan la lata. Y si buscamos la solución más fácil y menos adecuadas, no nos extrañemos luego de las consecuencias.

Me hice el facebook para poder contactar con mi familia catalana, a la que adoro, y sin la red social, no habría podido hablar con ellos ni la mitad. A través de las redes, puedo seguir en contacto con amigos y familiares a los que no veo diariamente, y, llamadme loca, pero me parece algo increíble. ¿Qué hay de malo en estar disponible para tu gente?

Ayer casi muero cuando oigo que si no estuviéramos enganchados al teléfono, no podríamos hacer un encargo del jefe por la noche, para la mañana siguiente. Nos explotan a domicilio, y la culpa es nuestra por estar enganchados al teléfono...permítanme que dude del planteamiento.
A lo mejor es el jefe quien debería dejar que los empleados tuvieran vida.

Podemos seguir buscando excusas para odiar los teléfonos, pero, seguirían siendo medias verdades. Y no me habléis de cyberbullying que os veo venir: para que el acoso llegue al teléfono, ha pasado antes en el cole....

A partir de hoy, creo que Jordi Évole se estará 15 días sin Twitter.

Ahora imaginad que mucha gente hace lo mismo que él. Ahora pensad que la gente empieza a desengancharse del teléfono, de saber qué pasa, de organizarse y de protestar.

Sería una jugada redonda.